Como parte de su estrategia para descarbonizar sus cadenas de suministros para 2050, Maersk ha realizado un pedido de ocho buques portacontenedores oceánicos capaces de operar con metanol neutro. El primer barco se introducirá en el primer trimestre de 2024 y ofrecerá a sus clientes un transporte en alta mar verdaderamente neutro en carbono a gran escala. La serie reemplazará a los buques más antiguos, lo que generará un ahorro anual de emisiones de CO2 de alrededor de un millón de toneladas.